Una deuda pendiente con Kiko Mendive

Una deuda pendiente con Kiko MendiveLa historia del espectáculo en Venezuela cuenta con una gran cantidad de artistas que adoptaron este país como su segunda patria. Algunos por poco tiempo, otros sembraron raíces aquí. A muchos de ellos se les considera más venezolanos a pesar de, formalmente, conservar la nacionalidad de su país de origen.Billo Frómeta, Alci Sánchez y Manolo Monterrey son sólo tres ejemplos.

Durante los años 40, Caracas era un mercado apetecido por cualquier artista (consagrado o en vías de ello) latinoamericano, al igual que ciudades como La Habana o Ciudad de México.

Y en estas tres ciudades vivió Cecilio Francisco Mendive Pereira o, simplemente, Kiko Mendive.

La Habana lo vio nacer, el 22 de noviembre de 1919,  y hacer sus pininos musicales en agrupaciones como el sexteto de Alfredo Boloña o el conjunto Los Jóvenes de la Crema, donde comenzó a desarrollar su particular estilo interpretativo, inspirado en su admirado Orlando Guerra “Cascarita”.

México lo recibió en 1941, donde realiza grabaciones junto al conjunto de Silvestre Méndez y la orquesta de Arturo Núñez, y apoya a varios paisanos suyos que llegaban a ese país con el ansia de establecerse artísticamente.

Uno de ellos Dámaso Pérez Prado, quien a finales de los años 40 se encontraba en La Habana como arreglista y pianista de la orquesta Casino de la Playa, desarrollando nuevas formas de instrumentación, dándole preponderancia a las trompetas y sus sonidos agudos, contrastándolas con los sonidos graves de los saxofones.

Esta forma de orquestación no fue del agrado de unos cuantos, incluso de los mismos dueños de la Casino que, solidarizándose con la división latina de la editorial musical Peer (la cual prohibió contratar arreglos de Dámaso por su estilo “extravagante”), decide dar por culminada la relación laboral. Kiko aprovechó la oportunidad para buscar a Pérez Prado y llevárselo a México, donde el “Cara é foca” comenzaría formalmente la historia del Mambo como género musical bailable, grabando juntos temas como México lindo, Apúrate, La Camisa de papel, entre otros.

Apoyó también a figuras como Ninón Sevilla, Maria Antonieta Pons, Amalia Aguilar, Rosa Carmiña y Blanquita Amaro; estrellas por excelencia del llamado “cine de rumberas” muy popular en los años 40 y 50. Allí el drama, por lo general, de la joven que actuaba en cabarets, acosada por el chulo de rigor y sufriendo cualquier cantidad de desventuras (sobre todo cuando su humilde enamorado descubría a qué se dedicaba), era matizado con la jocosidad de Kiko, quien participó en casi una treintena de cintas; siendo la primera de ellas Que Joven Tan Simpático (1942). Un ciclo que culmina en 1956 con la película Casa de perdición.

A Caracas llegó por primera vez el 22 de agosto de 1948, contratado para presentarse durante una semana en el programa Atracciones Lucky Strike de Radio Continente, que para ese entonces quedaba ubicada en la esquina Padre Sierra del centro de la ciudad.

Una deuda pendiente con Kiko Mendive

Durante su primera visita a Caracas (Agosto, 1948)

Al mes siguiente volvería para cumplir compromisos en el recordado Coney Island de Los Palos Grandes junto al Negrito Happy (personaje del que hablaremos en próximos escritos), la orquesta Habana-Caracas y la bailarina Yolanda Granados (a quien le habían otorgado el título de “La reina del Joropo”).

Durante esa visita, en entrevista al diario El País (18/09/48), ante la pregunta de que si le gustaba Caracas, respondió: “Me encanta, quisiera vivir aquí el resto de mi vida. Se dice por fuerza, cuando uno no ha pisado tierra venezolana, que quien viene por primera vez, viene la segunda. Yo creo que estaré viniendo cada vez que pueda”.

Efectivamente volvió varias veces, hasta que a mediados de los años 50 decide radicarse definitivamente en nuestro país.

Comienza a dedicarse de lleno a la música, actuando con la orquesta de Luís Alfonzo Larrain, en el programa Media Jarra Musical a través de Radio Caracas Televisión, y la de Chucho Sanoja, con quien graba su primer gran éxito en Venezuela: el merecumbé titulado Los monos; así como una breve pasantía por la orquesta de Aldemaro Romero.

Durante la década de los 60 haría grabaciones de corte humorístico junto al zuliano Beto Parra (La calambrina, Karakatisky, Los Toreros, entre otros), acompañado por Porfi Jiménez, quien lo contrata para debutar con su orquesta, la cual se establece formalmente en 1965.

Su vocación actoral la reactivó al formar parte del elenco de Radio Rochela donde, quizá, su personaje más recordado es el de Casanova 90 junto con aquel que decía “Aguaaaa”. Valga acotar que también se logró conocer su faceta como actor dramático al formar parte del elenco de la novela Mujercitas, producción de Venevisión realizada en 1999 y que se convertiría en su última participación televisiva antes de su fallecimiento, ocurrido el 5 de abril de 2000, en el Hospital Clínico Universitario a causa de un enfisema pulmonar.

Kiko siempre fue un personaje muy sencillo. Se le veía caminar por los alrededores de su residencia en la urbanización El Paraíso y devolver afectuosamente el saludo a todo aquel que se le acercaba para manifestarle la admiración que le tenían. Admiración que se ganó no sólo por su talento sino, además, por el amor que le profesó a este país.

Lastimosamente, pareciera ser que ese amor y esa entrega no le fueron suficientes (como sucede con muchos otros artistas). La noticia de su fallecimiento apenas ocupó pocas líneas en algún medio que otro; algo demasiado injusto para con quien se encargó de brindarnos tantas alegrías.

Héctor Acosta Rojas

Escuche a Kiko Mendive interprtando la guaracha Cholongo, con la orquesta (y presentación) de Luís Alfonzo Larrain

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5 pensamientos en “Una deuda pendiente con Kiko Mendive

  1. Excelente volver a recordar a ese gran personaje que tantas risas nos provoco. Gracias por tener esta pagina que nos permite conocer un poco mas de esos seres que dieron todo por el arte.

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  2. Hay que aplaudir no sólo el que el autor se interese por recordar a personajes insignes de nuestro quehacer cultural, sino que agregue datos precisos, ilustrativos y documentados. El gran Kiko Mendive: mucho más que el “Casanova 90” o el responsable de aquel grito de guerra “¡¡¡¡Ábranme la pueeeerta!!!” en Radio Rochela. Gracias, Héctor

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  3. como siempre Excelente Pana Hector… Y como lo dices: se es demasiaado injusto con estos personajes que dieron toda su vida por ALEGRARNOS las nuestras. Excelente pagina y sigue adelante mi Pana…!!!!!

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